10 APARICIONES DE JESUS DESPUES DE LA RESURRECCIÓN



 10 APARICIONES DE CRISTO RESUCITADO

 Los primeros creyentes no hallaban mejor modo de describirlo que llamarlo, “Rey de reyes y Señor de Señores,” en verdad, Dios mismo. Inalterablemente monoteístas, ellos se sentían justificados al hacer esto porque Jesús había dicho tales cosas él mismo y el único Jesús que ellos recordaban era el Jesús que les enseñó con autoridad absoluta, como jamás nunca algún hombre había hablado. 
La historia de Jesús es sobrenatural desde el principio hasta el fin. Cualquier atentado en quitar este elemento de las historias las destruye por completo. La historia tiene en abundancia a Dios, a ángeles, a demonios, a Satanás, eventos milagrosos, sanamientos divinos, al Espíritu Santo, y a la dimensión eterna penetrando el tiempo. El material mismo de los cuatro Evangelios consiste de muchos eventos singulares en la vida de Jesús, tal como el nacimiento de virgen, su transfiguración, su resurrección de los muertos, y su ascensión al cielo. Estos no son mitos antiguos, sino realidades históricas, lo cimentada en la que la fe Cristiana está fundada. Quítale estas cosas y ya no queda fe Cristiana. 
La historia de Jesús nos dice que la muerte en realidad no es el fin...Sino tal como Jesús rompió el poder de la sepultura, así el poder la muerte sobre nosotros será quebrantada al creer en él. Él dijo [a Marta], “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente” (Juan 11:25-26). Estas son palabras extraordinarias, pero esa es la promesa. Porque Jesús vive, aquellos que confían en él vivirán para siempre con él. 
      Finalmente, todo lo mencionado arriba es cierto porque el punto final es cierto – que Jesús está vivo y promete estar con nosotros ahora y hasta el fin del mundo...El mismo Jesús que anduvo en las playas de Galilea, que sanó a los enfermos de sus enfermedades y perdonó a los pecadores sus transgresiones su palabra dice:


“Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día” (Lucas 24:46).


·         PRIMERA APARICIÓN A MARIA MAGDALENA DE MADRUGADA

Su nombre hace referencia a su lugar de procedencia: Magdala, localidad situada en la costa occidental de lago de tiberias. María Magdalena es el equivalente femenino de Pedro en el círculo que seguía a Jesús Los dos se caracterizaban por su celo y su fervor. Jesús expulsó sus siete demonios y a partir de aquel momento, María Magdalena, dedicó su fervor apasionado a servir a Jesús. Cuando Jesús fue a Jerusalén para sufrir y ser crucificado, María Magdalena le acompañaba en la cruz, todos los discípulos excepto Juan, habían huido en el momento de la crisis. Pero, María Magdalena permaneció y fue testigo de la muerte de Jesús (Marcos 15:40,41). Y después de los sucesos del Gólgota, participó en los preparativos de su entierro. Fue también una de las mujeres que se dirigió al sepulcro para derramar especias sobre la tumba. Según mateo 28: 1-7 probablemente María Magdalena fue al sepulcro el primer domingo después de la crucifixión de Jesús, acompañada de otras mujeres; concuerda con lo que se dice en los evangelios de Marcos y Lucas y no mencionado específicamente en el evangelio de Juan pero el capitulo 20:2 dice “No sabemos donde han puesto el cuerpo de Cristo.” Esto lleva a la conclusión que María Magdalena no estaba sola .En todos los evangelios se dice que las mujeres fueron juntas el sepulcro de Jesús (Marcos 16:9 y Juan 20:10)
María Magdalena al igual que todos estaba quebrantada en llanto y dolor por esto en medio de su desesperación no reaccionó al ver a los ángeles. Ella simplemente se volvió y vió la figura de un hombre que estaba cerca. Al verlo con los ojos empapados de lágrimas, ella debe haberse preguntado quien era. Uno sólo puede imaginar la emoción increíble y la alegría que María Magdalena  debe haber experimentado en ese momento que jesús la llamó por su nombre y ella lo reconoció en su forma trascendente. 


·         SEGUNDA APARICIÓN A LAS MUJERES DE MADRUGADA

Por el  momento María Magdalena se había acercado a las otras mujeres y les había contado de lo sucedido en el huerto y de las palabras de los ángeles; después relacionando todo con lo que habían visto, con temor y gran gozo; justo antes de alcanzar lo encomendado por los ángeles, Jesús se les apareció con una tunica larga y blanca resplandeciente diciéndoles  ¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron. Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán” (Mateo 28:9-10).
Es significativo que las mujeres fuesen escogidas para la segunda aparición de Jesús resucitado. Esto demuestra la importancia de estas mujeres en la vida del Señor. Él entendía su dolor y sentimiento de perdida con respecto a su muerte. Él también sabia que la alegría que se experimenta al saber de que él esta vivo. Que las mujeres fuesen de las primeras en ver la inauguración de este nuevo día de resurrección, es increíblemente alentador para mí como mujer. Por que a pesar de las luchas que enfrentan las mujeres en la sociedad por sus creencias cristianas; podemos estar seguras que Jesús resucitado extiende su gracia y la esperanza a nosotras l. Es en este punto de la historia que podemos experimentar la libertad la alegría y la relación con Jesús; podemos aspirar a tener un liderazgo en la iglesia. Por que para Dios era un deseo profundo el que las mujeres fuesen las primeras testigos ante este increíble acontecimiento, ya que se nos considera mucho más hábil para compartir los detalles.



 ·         TERCERA APARICIÓN A PEDRO MAS TARDE
Su nombre de nacimiento era Simón, pero recibió de Jesús el nombre de Pedro (Del griego πετρos, "piedra") al reconocer que Jesús era el Mesías, el Hijo de Dios. Pablo lo llamó en sus escritos,"Keyfas", el equivalente arameo de Pedro, aún cuando se piensa que predicaba en griego; Juan el Evangelista lo llamó, por lo general, "Simón Pedro". Jesús no solo reconoció. En Pedro haber sido inspirado por Dios nuestro Padre celestial, sino que también le llamó despectivamente como Satanás, por no poner su mirada en las cosas de Dios, sino en la de los hombres; (Mateo 16:23) Simón Pedro negó conocer a Jesús tres veces antes de su muerte y a causa de ello lloró amargamente (Mateo 26:75). . En la última cena Jesús le dijo: "Simón, Simón, mira que Satanás los ha pedido para sacudirlos como si fueran trigo;"
La aparición de Jesús a San Pedro consta solo en la 1ª Cor. 15, 3-5. Parece ser que  después de haber visto Pedro el sepulcro vacío se dirigió a su casa y allí sería el lugar, porque sucedió a él solo, antes que a los doce. Pedro se hizo digno por su solicitud, por su fe, por su entrega y arrepentimiento a la aparición de Jesús. Después de renegar atolondradamente del Maestro, se encontró a sí mismo, y bajo la dirección cariñosa y comprensiva de Andrés, fue de nuevo el primero en regresar a las redes de pesca mientras los apóstoles se quedaban para averiguar qué iba a suceder después de la crucifixión. Cuando estuvo completamente seguro de que Jesús lo había perdonado y supo que había sido reintegrado en el seno del Maestro, las llamas del reino ardieron tan vivamente en su alma que se convirtió en una gran luz salvadora para miles de personas que vivían en las tinieblas. Jesús sólo se atreve a dejar a pedro el pastoreo de su rebaño después de comprobar que pedro le ama y se amoldara en todo a la voluntad del Señor. En la raíz de las decisiones de pedro está el amor que Jesús le concede. El mandato de cuidar el rebaño no lo confía a un superhombre sino a un hombre débil que ha necesitado toda una rehabilitación.  Son circunstancias muy de primer orden para que Cristo se apareciese a Pedro, iba a ser el primer jefe de la Iglesia.

  
·             CUARTA APARICIÓN A CLEOFAS Y A SU COMPAÑERO AL ATARDECER
Podríamos comenzar diciendo que es una historia edificante porque el relator no se propone solamente informarnos sobre lo sucedido, (Lucas 24:18) sino que quiere, al mismo tiempo, sensibilizarnos y tocar el corazón de cada uno de nosotros. Lucas escribe como historiador, pero, sobre todo, como misionero para que esta historia claramente penetre nuestro corazón. 
Cabe destacar que Lucas es el único en recordar esta aparición de Jesús a Cleofás y su compañero de camino,  ¿Por qué Lucas es el único en recordarlo? Él pone un especial interés en las otras tradiciones no apostólicas, a diferencia de los otros evangelistas que recuerdan y se preocupan de las tradiciones apostólicas porque la Iglesia mira a los apóstoles como testigos de la resurrección de Jesús.
  Se dice que “duo ex illis” (dos de ellos). No se señala la causa por la que iban pero parece que habían sido enviados por los discípulos, pues los discípulos eran enviados de dos en dos, tal como Cristo los enviaba antes. Es verosímil que se fueran por miedo a los judíos, sobre todo por que muerto ya Cristo, convenía que se reuniesen de a dos en el tiempo de la tentación, y estuviesen unidos uno a otro, no sea que se perdiesen estando solos, como judas. Por eso leemos: “Es mejor estar dos juntos que uno solo, pues les será provecho su comunión: si uno cae, será ayudado por eL otro, si van solos y cae uno, no tendrá quien lo levante”. La palabra dice que “Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos”. Había muchos otros caminos que partían de Jerusalén y también en la tarde de aquel día muchos eran los caminantes por todos los caminos. Imagínense que habían subido a Jerusalén para la celebración de la Pascua. Entonces, ¿por qué Jesús se acercó justamente a estos dos peregrinos? ¿Por qué ese privilegio inesperado, inaudito del cual seguimos hablando y hablaremos hasta el fin de los tiempos? Y esto ocurrió porque Jesús tuvo compasión de ellos. Ésta es la compasión de Jesús, nuestra única esperanza. Los dos estaban decepcionados. Estos dos peregrinos que caminaban estaban tristes, desesperados porque sentían fracasada su vida y, justamente  por eso, el Señor quiso acercarse a ellos. 
Los discípulos de Emaús eran personas que creían creer, que creían esperar, pero al primer choque se desanimaron, se hundieron en la tierra y empezaron a caminar desde ese momento en la soledad. También nosotros, quizás, podemos estar identificados, con estos dos hombres que caminan en la soledad, que se afligen por sus soluciones perdidas. Y como Cleofás y su compañero, muchas veces nosotros tampoco reconocemos al Señor que marcha a nuestro lado, que está tan cerca de nosotros en el momento que lamentamos su ausencia. 


 ·         QUINTA APARICIÓN A LOS APÓSTOLES SIN TOMAS A MEDIA NOCHE
 El domingo de la resurrección fue un día terrible en la vida de los apóstoles; diez de ellos pasaron la mayor parte del día en el aposento alto tras puertas aseguradas. Podían haber huido de Jerusalén, pero tenían miedo de ser arrestados por los agentes del sanedrín si se los encontraban por la calle. Tomás estaba yendo a solas con sus problemas en Betfagé. Mejor habría sido que hubiese permanecido con los demás apóstoles, pues podría haberlos ayudado dirigiendo su discusión por caminos más útiles. Los relatos evangélicos de la resurrección tienen una doble dimensión: por una parte tienen un aspecto probatorio. Ellos (Cleofás y a otro), por su parte, contaron lo que había pasado en el camino y cómo le habían conocido en la fracción del pan. Estaban hablando de estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros».  7]  Sobresaltados y asustados, creían ver un espíritu. Pero él les dijo: «¿Por qué os turbáis, y por qué se suscitan dudas en vuestro corazón?».
Asustados, sobresaltados, llenos de pánico, dudas: Esta insistente repetición ilustra el hecho de que aceptar la resurrección:
1) depende de la fe y no puede se resultado de ninguna comprobación humana, incluyendo las apariciones divinas.
2) tampoco puede apoyarse en las anteriores predicaciones de Jesús, que resultan insuficientes.
Los apóstoles tuvieron, gracias a ellas, la conciencia personal de que Jesús vivía. Posteriormente darán testimonio de su propia experiencia. Aportarán su vivencia de los hechos como testimonio de que Jesús está vivo. En segundo lugar, más allá de lo que es una experiencia personal, incluyen un contenido doctrinal que representa un avance sustancial en el conocimiento del pensamiento de Jesús.



 ·         SEXTA APARICIÓN A TOMÁS UNA SEMANA DESPUES
1 Semana después Jesús apareció de nuevo en el aposento alto en Jerusalén a los apóstoles pero esta vez ya estaba tomas quien no había creído de la resurrección de Jesús .Tomás significa "gemelo". Parece que Tomás era pesimista por naturaleza. No le cabía la menor duda de que amaba a Jesús y se sentía muy apesadumbrado por su pasión y muerte. Quizás porque quería sufrir a solas la inmensa pena que experimentaba por la muerte de su amigo, se había retirado por un poco de tiempo del grupo. De manera que cuando Jesús se apareció la primera vez, Tomás no estaba con los demás apóstoles. Y cuando los otros le contaron que el Señor había resucitado, aquella noticia le pareció demasiado hermosa para que fuera cierta..
 Tomás cometió un error al apartarse del grupo. Nadie está pero informado que el que está ausente. Separarse del grupo de los creyentes es exponerse a graves fallas y dudas de fe. Pero él tenía una gran cualidad: se negaba a creer sin más ni más, sin estar convencido, y a decir que sí creía, lo que en realidad no creía. El no apagaba las dudas diciendo que no quería tratar de ese tema. No, nunca iba a recitar el credo un loro. No era de esos que repiten maquinalmente lo que jamás han pensado y en lo que no creen. Quería estar seguro de su fe.
Y Tomás tenía otra virtud: que cuando se convencía de sus creencias las seguía hasta el final, con todas sus consecuencias. Por eso hizo es bellísima profesión de fe "Señor mío y Dios mío", y por eso se fue después a propagar el evangelio, hasta morir martirizado por proclamar su fe en Jesucristo resucitado. Preciosas dudas de Tomás que obtuvieron de Jesús aquella bella noticia: "Dichosos serán los que crean sin ver".
La tradición antigua dice que Tomás Apóstol fue martirizado en la India el 3 de julio del año 72. Parece que en los últimos años de su vida estuvo evangelizando en Persia y en la India, y que allí sufrió el martirio

·         SEPTIMA APARICIÓN A 7 DE SUS DICIPULOS AL AMANECER
sucedió así: estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el mellizo, Natanhael el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos pescando y lo reconocieron por que no habían pescado nada y Jesús les dio buena pesca y había hecho una hoguera para preparar la cena.
Lo que nos lleva a deducir es que el Señor se aparece junto al mar de Tiberíades, el lugar es el mar, la escena que nos lleva a Galilea y los discípulos han vuelto a sus actividades normales. ¿Qué significa esto? Significaba que después de haber hecho tanto camino, como tantos en la vida, después de haber caminado tantos rumbos. Muchas veces cuando la desilusión gana el corazón uno tiene la tentación de caer en sus propias seguridades y es tan lindo volver a la seguridad. Pero hasta allí esta situación difícil, un montón de discípulos siguiendo a Pedro que dice, me voy a pescar, me voy a mi viejo oficio, me vuelvo para atrás.
Nos sentimos inseguros muchas veces. Ellos subieron a la barca, se fueron y esa noche, volviendo atrás, fracasaron una vez más en su propio oficio porque esa noche no pescaron nada. El Señor sabe que los discípulos no tienen la capacidad de responderle, el Señor no se olvida de aquellas palabras “ustedes sin Mí no pueden hacer nada” el Señor sabe que en la vida el llamado que El hace es un misterio de la gracia y es posible por la acción del Espíritu Santo. No quiere decir que los discípulos habían renegado del Señor, no todos nuestros retrocesos, nuestras pérdidas de alegría, de ilusión, nuestros cansancios nuestros enojos no son faltas de amor al Señor necesariamente, no es que no vamos a creer más en el Señor, simplemente que nos atrapan las circunstancias
Todo eso significa que Dios está llamándonos a nuevos momentos. Al final del texto recordamos que el Señor le dijo a Pedro, después de las tres preguntas, sígueme,  


  ·         OCTAVA  APARICIÓN LA GRAN COMISION EN GALILEA

Según Mateo, Jesús dio cita con sus discípulos en un cerro de Galilea. Cada uno de los once apóstoles estuvo presente y le adoró, pero otros todavía dudaban. Sin embargo, Jesús en cuerpo glorificado se les acercó y les dio una especie de mensaje de despedida que envolvía una afirmación definitiva de su poder universal, un mandato sobre la misión universal de ellos en lo que les quedaba de vida y unas palabras de consuelo prometiendo siempre acompañarles dondequiera hasta la consumación de la edad. Evidentemente, éste fue el momento cuando Jesús apareció a mas de quinientos hermanos, la mayoría de los cuales todavía vivían cuando Pablo escribió su primera carta a los Corintios. De manera que muchos de ellos todavía podían dar fe de que Jesús vivía.
Llevar a cabo la gran comisión no era, ni es, ir por todas partes predicando el evangelio y ya está. El Señor les dio un plan mucho mas especifico y concreto. Haced discípulos.  Tenían que reproducir sus ministerios en otros discípulos que siguieran la obra continuamente. “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros,
evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo. “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” (Mt.28:19).  Este es el siguiente paso a la conversión para ser formado como un discípulo de Jesús. Debían enseñar lo que ellos mismos habían aprendido de Jesús, no sus propias ideas u opiniones, si no las enseñanzas claras del Reino. La Palabra de Dios nutre a los nuevos convertidos. No estarían solos. Jesús no les dejó abandonados a su suerte. El Señor ha cuidado todos los detalles.  Jesús estaría con ellos todos los días hasta el
fin del mundo.

  
·         NOVENA APARICIÓN A JACOBO Y A LOS DICIPULOS
 Esta aparición es una de las mas olvidadas. La aparición corporal a Santiago (Jacobo) (1 Cor 15:7). Según Pablo, el Señor apareció a Santiago (Jacobo), el hermano de Jesús. Es de suponerse que se llevó a cabo en algún sector de Galilea y que era la experiencia que le convenció terminante de que Jesús era el Mesías vivo.
    La aparición corporal a los discípulos y otra comisión misionera (Lu 24:44-49; Hch 1:3-8). En esta aparición corporal Jesús les recordó de sus predicciones en varias ocasiones acerca de Su muerte y resurrección y que todo eso era necesario para cumplir las profecías mesiánicas en todo el Antiguo Testamento. Además, recalcó su mandato misionero. Comenzando en Jerusalén pero llevando el evangelio de Jesús a todas las naciones, tenían que pregonar el arrepentimiento del pecado y su perdón a basa de la muerte y la resurrección de Cristo. Para ayudarles como testigos de El Jesús enviaría sobre ellos lo prometido del Padre. Por eso no debían regresar a Galilea sino quedarse en Jerusalén hasta recibir el poder del Espíritu Santo. En los Hechos, Lucas hace claro que Jesús se presentó delante de los apóstoles "en persona," así dándoles evidencia de que seguía vivo. Les instruyó a que se quedaran en Jerusalén hasta el cumplimiento de la promesa del Padre acerca del Espíritu Santo. Les hizo ver que no debían preocuparse y ser obsesionados por los eventos escatológicos, sino debían ser fieles en cumplir con la orden misionera desde la ciudad cercana de Jerusalén hasta el último rincón de la tierra.


  

·         DECIMA APARICIÓN ÚLTIMA VEZ A LOS DICIPULOS

Un gran acontecimiento tuvo lugar en la última aparición a sus discípulos y fue la ascensión.
La última aparición corporal y la ascensión de Jesús al cielo ([Mr 16:19-20]; Lu 24:50-53; Hch 1:9-12). Según Lucas, Jesús llevó a los discípulos de Jerusalén a Betania; con sus manos alzadas los bendijo a la vez que subió al cielo. Según los Hechos, Jesús ascendió al cielo hasta ser escondido en una nube. Mientras ellos miraban, dos hombres les comunicaron la promesa del regreso del Señor a la tierra de igual manera. Conforme a los evangelios esta ascensión puso fin definitivo a las apariciones de Jesús que a la vez daba paso a la venida del prometido Consolador. Así que la partida para siempre de la presencia física de Jesús es definitiva, pues entró en una vida imperecedera, eterna, celestial, invisible, incomprensible y totalmente diferente. Ahora los más bendecidos son los que creen sin verle físicamente. Su ascensión también es la conclusión lógica de un cuerpo glorificado espiritual que haya vencido la muerte para siempre. Hace claro que el Ascendido vive por la eternidad intercediendo y ayudando a Su pueblo.

Conviene analizar y sintetizar varios aspectos de estas diez apariciones de Jesús. En primer término, en cuanto a los propósitos, segundo lo que nos dice acerca de Jesús, tercero su mensaje y cuarto a quienes y donde se manifestó. ¿Cuáles fueron los propósitos de sus apariciones corporales? Primero, se trataban de pruebas fehacientes o evidencias contundentes de la resurrección. Jesús seguía vivo. Ya no estaba muerto. Era muy necesario eliminar la duda de las mentes y los corazones de sus seguidores más allegados aunque es notable que la incredulidad entre algunos persistía aun durante la penúltima aparición.

Entonces los discípulos no eran ingenuos, fáciles de engañar y dispuestos a creer cualquier rumor. De manera que primordialmente las apariciones de Jesús señalan Su derrota de la muerte y del maligno. A raíz de Su victoria sobre la muerte, la peor consecuencia del pecado, se desprende un mandato misionero para todas las naciones. Y eso señala un segundo propósito y tema más importante en las apariciones corporales.
         ¿Cómo era Jesús durante sus apariciones? En cuanto a lo físico se parecía a cualquier ser humano. No era un espíritu luminoso, etéreo o nebuloso de una dimensión puramente espiritual o de una sustancia "antimateria." Tampoco era un fenómeno de una experiencia puramente psíquica o una visión subjetiva, pues caminaba sobre la tierra como todo ser humano, comía alimentos, fue visto, oído, tocado y agarrado por otros. Se trataba de la presencia personal de carne y hueso dentro del espacio y el tiempo entre la comunidad de fe. De manera que participaba del mundo nuestro usando los cinco sentidos y siendo alcanzados por los órganos sensoriales de otros seres humanos.
     No obstante, tenía poderes especiales que usaba solamente en momentos propicios y selectos, pues tenía dominio y control sobre ellos. Podría anticipar el futuro, pues profetizaba la ejecución de Simón Pedro y dio órdenes a que los discípulos se quedaran en Jerusalén en anticipación de la venida del Espíritu Santo en el día de Pentecostés. Así que tenía poderes de precognición y de predicción. Podría dejarse ver o esconder su identidad a la vista de otros de manera que no lo reconocieran. Aun más podría aparecer adentro de cuartos con puertas cerradas o desaparecer aunque es patente que no usaba esos poderes con mucha frecuencia. Evidentemente prefería adaptarse a nuestra dimensión terrenal. Es muy notable que El comía o estaba presente en varias ocasiones para una comida. Eso se dejaba ver repetidamente de que no era un simple espíritu "puro," sino una persona viva "vestida con un cuerpo," el cual a veces fue identificado como el cuerpo mutilado por la crucifixión y en otras veces como un "cuerpo espiritual." Por lo tanto, el hombre que sufrió y el que resucitó son una y la misma persona. Había una identidad personal entre el Crucificado y el Resucitado. Evidentemente el cuerpo enterrado en la tumba fue asimilado o transformado de modo especial al cuerpo resucitado de Jesús, adaptándose a las condiciones de la vida sobrenatural. Se señala su triunfo sobre la muerte en que no volvió a morir sino ascendió a la presencia del Padre. Esto hace claro que no era la fe de Su pueblo lo que le levantó a la vida sino el Jesús levantado a la vida por Dios quien les llevó a la fe. ¿Cuáles eran los mensajes del Resucitado? ¿De qué hablaba durante las apariciones? Los temas principales eran dos. Primero, invitaba a los testigos oculares a que comprobaran que El estaba vivo. Presentaba así evidencias contundentes de que era un ser humano vivo frente a la duda de Su resurrección. La evidencia de la tumba vacía necesitaba ser cumplimentada con Su presencia personal y corporal, pues de otra manera alguien pudo haber llevado o robado el cadáver afirmaban algunos judíos. El segundo tema principal fue su mandato misionero repetido en varias formas. Al principio las ordenas misioneras se trataban de avisos a los más allegados, de su resurrección a la vida, luego después de la primera semana se amplió a la orden misionera que abarcaba a todo el mundo, tanto el judío como el gentil. A lo largo de los siglos se han presentado diferentes razones para negar la realidad de la resurrección de Jesús y sus apariciones. Se han argumentado de que se trataba de visiones subjetivas, de alucinaciones, de histeria, de un fantasma, de una tumba equivocada y de un desmayo en la cruz. Tales argumentos comenzaron en el primer siglo cuando los mismos judíos y los soldados sobornados acusaron a los discípulos del robo del cadáver de Jesús. Era una acusación, entonces, de fraude. La teoría musulmana afirma que Dios no permitiría a uno de sus profetas morir este tipo de muerte violenta. Por lo tanto, Dios en el momento apropiado sustituyó a otro cuerpo por el de Jesús que se parecía a El. Así que ese profeta nunca murió en la cruz y nunca resucitó. Hoy día algunos teólogos apoyan la negación de Su resurrección al clasificar las narraciones como leyendas o mitos que nos enseñan algo, pero que no describen una resurrección histórica. Tampoco eran históricas las apariciones

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